Me he sorprendido a mi misma recordando tu mirada, anhelando tus brazos sobre mi y saboreando esos dulces besos. No quiero siquiera imaginar que hago yo recordando, anhelando o saboreando, pero quiero pensar que es culpa del aburrimiento, aunque haya dejado de hacer lo que hacia para revivir esos momentos.
Y si al final me pierdo en tus cabellos desordenados?
Y si con el tiempo me acaba gustando esas formas bruscas?
Y si de noche comienzo a extrañar tu calor?

PD: Comienzo a tener miedo.