Me encanta estar en casa mientras llueve, mirar la lluvia y sentir nostalgia, aunque justo en ese momento en que no sientes nostalgia de nada es un poco difícil de llevar, te refugias en amores banales, le regalas importancia a lo que no lo tiene, y luego te pierdes al punto que hasta tu mente se calla para apreciar el sonido del agua que cae, los truenos retumbando y los flashes de los relámpagos cegadores. Maravillosa naturaleza!

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